Una sonda robótica de exploración humanoide, modelo EXP‑07 —una máquina bípeda de aleación plateada,
heredera de los últimos robots de asistencia terrestre—, es lanzada en una cápsula de descenso hacia
Europa, la luna helada de Júpiter.
El descenso no sale como estaba previsto: la cápsula se estrella y queda dañada, con 10 piezas desparramadas
por el hielo. EXP‑07 deberá recolectarlas y volver a la cápsula para reparar el motor.
Una vez reparada, la nave despegará hacia Júpiter — pero algo más habita en sus nubes altas. Ahí, EXP‑07
deberá defenderse de una criatura alienígena hostil... y si la derrota, se quedará con algo más que la vida:
un cañón de plasma propio.
Con esa nueva arma, el viaje no termina: la nave pondrá rumbo a Urano, donde una segunda criatura —mucho
más fuerte que la primera— aguarda entre la niebla helada.
Y todavía queda una última prueba: cruzando el cinturón de asteroides, la nave llegará hasta Saturno,
donde un enjambre de 12 criaturas emergerá entre sus anillos dorados.
Cuidado en el hielo: las grietas oscuras dañan tu energía — saltá para cruzarlas sin daño.